The Pathways

El sendero de los Sarracenos era una antigua vía pecuaria angosta (trazzera) que unía Taormina con Castelmola y que, según la tradición, habría sido utilizada por los Sarracenos, comandados por el Emir Ibrahim Ibn Ahmed, para entrar y asediar Taormina en 902. Desde la Plaza IX Aprile se nos dirige hacia Porta Catania y desde este punto se emprende la Via Apollo Arcageta. A la izquierda nos encontramos con la iglesia de San Francisco de Paula, que en su origen fue la catedral de Taormina. Siguiendo desde la Plaza Andromaco, se entra en el antiguo sendero (hoy “strada comunale della Chiusa"), que desde la época prehistórica comunicaba a Taormina con Castelmola.

A lo largo del recorrido, una prominencia rocosa indica el emplazamiento arqueológico de Cocolonazzo di Mola, una necrópolis protohistórica en una "pequeña gruta artificial" del siglo X-VII A. C., de notable importancia para el conocimiento de los asentamientos de población más antiguos, anteriores a la colonización griega. A lo lejos se atisba el bellísimo castillo de Taormina, de forma rectangular. Después de un poco, encontramos los restos de la antigua entrada a la ciudad de Myle, hoy Puerta de los Sarracenos, que toma el nombre de las sanguinarias invasiones piratas del pasado. Se trata de un sendero modelado por el lento caminar de los asnos, a través de campos otrora cultivados, conocidos como Piana delle Ficarre, nombre que quizás tuvo su origen en su abundancia en higueras y chumberas.

Continuando por el sendero nos encontramos con los restos de una segunda puerta medieval, culminada por una hornacina que asume el aspecto de templete religioso. Finalmente, una vez superados los restos de la puerta medieval, se avista la pequeña Iglesia de San Biagio, constituida por una única nave al abrigo de la pared rocosa. Bellísima en su sencillez y por el paisaje aparece finalmente Castelmola que, con sus callejuelas y pequeños ensanches, representa un pueblo de visita imprescindible.

Camino de los pescadores

El Camino de los Pescadores ("Via dei Pescatori") es una senda que consta de diversos escalones o niveles a lo largo del precipicio que une uno de los contrafuertes rocosos sobre los que se alza Taormina y que desciende hasta el Cabo Sant'Andrea. En efecto, este era el camino que hacían los pescadores que, desde el pueblo de Taormina, descendían hasta el mar para ir a pescar, para después regresar con las cestas llenas de pescado que vendían a los vecinos. De hecho, hasta principios del siglo XX, antes de que estallase el boom del turismo, la pesca era uno de los recursos de los habitantes de Taormina.

Este recorrido, apreciado también por los turistas que desean llegar a pie a las playas de Isola Bella o Mazzarò, disfrutando del aire, el buen tiempo y la espléndida vista sobre la costa, comienza desde el Mirador (Belvedere) de Taormina, pasa por el barrio de Terra Rossa y llega a la carretera ss 114. En la playa de Isola Bella tendrá la posibilidad de dar paseos en barca gracias a la amable colaboración de la asociación "Circolo Taormina Sub”.

El islote que surge en el centro de la bahía, antiguamente propiedad de una familia acaudalada, es hoy una Reserva Natural de la región de Sicilia. En su interior se encuentran ejemplares de fauna y de flora únicos en el mundo. La ensenada, con las altas crestas del Monte Tauro, protege la playa de las corrientes y de vientos demasiado fuertes, garantizando un clima particularmente benigno, incluso en invierno.

Subida al castillo

Dirigiéndonos desde la Plaza IX Aprile hacia Porta Messina enfilamos Vicolo Stretto (pintoresco callejón de apenas 60 cm de anchura) y llegamos a Via Don Bosco. Subiendo, a continuación, por Via Biondi se pasa la circunvalación de la ciudad y se emprende la subida al Castillo. Se trata de una antigua escalinata, que otrora se subía en mula, que conduce al santuario de Madonna della Rocca.

Un sugerente trazado a lo largo del cual se pueden admirar vistas panorámicas sobre el Teatro Griego, el centro histórico, el mar Jónico y la roca con el Castillo Sarraceno. Al final de la escalinata se llega al santuario, construido en 1640 aprovechando la forma de la roca calcárea que lo cubre y actúa a manera de gruta. Desde la pequeña terraza que precede a la iglesia se disfruta de uno de los panoramas más bonitos y cautivadores de Taormina. La Madonna della Rocca sigue siendo uno de los destinos preferidos por todo tipo de turistas. El tercero domingo de septiembre una procesión religiosa transporta la estatua desde el santuario hasta la ciudad, donde se organiza un gran banquete a base de carne infornata: carne de cordero con especias, asada en un horno de leña. A poca distancia del santuario comienza una empinada escalinata que conduce al castillo: una fortaleza reconstruida en época medieval sobre los restos de la antigua Acrópolis.

Del edificio, de forma trapezoidal, son todavía visibles, principalmente, los muros exteriores y los restos de una torre que servía de puesto de vigía. Todavía hoy se pueden advertir las cisternas para la recogida de las aguas pluviales y un corredor subterráneo para el depósito de provisiones y armas. También desde aquí se goza de una sugerente vista sobre el teatro y sobre la perla del mar Jónico. Por encima del castillo se deja ver el núcleo de Castelmola, un antiguo pueblecito considerado el balcón natural de Taormina.