El Mar

El mar de la “Perla del Jónico” es uno de los enclaves de turismo costero más hermosos de Italia y del mundo: casi 10 km de costa, desde la estación del tren hasta la zona que linda con el ayuntamiento de Letojanni.

Para disfrutar de las magníficas costas bajo Taormina se aconseja recurrir a los servicios de un barquero que le guíe por los tramos más interesantes de la costa: podrá descubrir arrecifes cortados a pico, farallones, grutas y espléndidas ensenadas. Maravillosos juegos de luz provocados por los reflejos del sol, por el intensísimo verde de la vegetación en ciertas zonas de la costa, por el color de las rocas cortadas a pico sobre el mar y por las algas que crecen en el fondo. Aguas tornasoladas, sobre todo, dentro de las pintorescas grutas.

Entre ellas, la más espectacular, la famosísima “Grotta Azzurra” (“Gruta Azul”), es un encantador ejemplo de las grutas marinas de los litorales rocosos de las playas de Taormina. Ésta, en particular, está situada en el Cabo de Sant'Andrea. Se entra en barca, en grupos o en solitario. Es una etapa obligada para los enamorados, sugestiva y vivificante como pocas.

Otras conocidas localidades marítimas del territorio de Taormina son la Bahía de las Sirenas, en el golfo de Spisone, la pequeña Bahía de Mazzarò, una auténtica atracción delimitada por el Cabo de Sant’Andrea, que a su vez se completa con la Isla Bella, que cierra una pequeña bahía, un característico y exclusivo polo marítimo de la zona, conocido por la belleza de los colores marinos y apreciado, no sólo por los residentes, sino también por los turistas. Entre otras delimitaciones geográficas, recordamos, además, los farallones de Cabo Taormina.

Los Parques Marinos

Isola Bella

La Isola Bella (“Isla Bella") es uno de los destinos obligados para quienes vienen de vacaciones a la Perla del Jónico. El islote, en el centro de la bahía, antiguamente era propiedad de una rica familia. Actualmente es una Reserva Natural de la región de Sicilia. En su territorio se hallan ejemplares de fauna y flora únicos en todo el mundo. La ensenada, con los altos riscos del Monte Tauro, protege la playa de las corrientes y de los vientos más fuertes, garantizando un clima particularmente suave incluso en invierno. Por la belleza del lugar y por sus particulares condiciones atmosféricas, la isla fue lugar privado de veraneo ya desde el siglo XIX. Abandonada hasta la década de los cincuenta del siglo pasado, en 1990 fue comprada por la Región de Sicilia, que ha hecho de ella una reserva natural bajo la gestión del WWF Italia. Es una zona marina protegida que forma parte de los Parques Marinos de Sicilia. Se divide en dos zonas: la zona A comprende la isla, los arrecifes, el istmo arenoso, mientras la zona B comprende el promontorio de Sant’Andrea y la playa hasta el trazado de la línea férrea. Entre la flora espontánea, mezclada con muchas plantas exóticas, nidifica una gran variedad de pájaros. El mar atrae a los aficionados al seawatching, por la riqueza de su funa íctica y la belleza del fondo. Los aficionados a las actividades subacuáticas pueden explorar las profundidades marinas, ricas de flora mediterránea y acercarse hasta el escollo de “Zi Gennaro”, que resulta especial porque el fondo, que por un lado no supera los 10 metros, hacia mar adentro cae improvisamente hasta los 45.

Islas Cíclopes

A pocas millas al sur de la Isola Bella, en la sugestiva Costa Jónica encontramos otro parque marino, las “Islas Cíclopes”. Esta área marina protegida establecida en 1989, cubre 660 hectáreas e incluye el territorio de Aci Castello, Aci Trezza, Capo Mulini y un pequeño archipiélago formado por las islas: Lachea, Faraglione Grande, Faraglione Piccolo y Faraglione degli Uccelli. La zona marina se caracteriza por una gran biodiversidad. En sus fondos, ricos de hendiduras, grutas y arrecifes, crece una vegetación con infinidad de especies, que dan vida a un paisaje que cambia con la profundidad, en el que se encuentran fácilmente rocas antiquísimas con esponjas y gorgonias, caballitos de mar y tímidos peces aguja, estrellas de mar y grupos de sargos y otros peces de colores... se diría que nadamos en un mar tropical. El área, originada por las primeras manifestaciones de la actividad volcánica del Etna ha creado también en la superficie la zona de los Faraglioni, un lugar de incomparable belleza. El área marina protegida de las “Islas Cíclopes” se halla bajo la gestión de un Consorcio entre el Ayuntamiento de Acicastello y la Universidad de Catania-Cutgana, para favorecer y promover un desarrollo compatible con la vocación turística local. No faltan iniciativas para los amantes del mundo submarino. Los turistas pueden sumergirse bajo la guía de expertos calificados, para así descubrir la fauna íctica y las maravilla arqueológicas que se esconden bajo el agua. Se han organizado así auténticos itinerarios subacuáticos, denominados: Stagnitta - Itinerario Arqueológico - Casa del Principe - Punta Aguzza - Faro di Capo Mulini - I Panettoni - Pietra del Lido - Faraglione di Mezzo - Faraglione Piccolo. Un barco con la quilla transparente permite admirar los majestuosos fondos a grupos de 30 turistas bajo la guía de expertos biólogos marinos y en perfectas condiciones de seguridad. Para más información o para visitas, puede contactar a la sede del Consorcio en el Ayuntamiento de Acicastello, Via Dante 28, o bien en el centro de visitas de Acitrezza Via Provinciale 226- tel./fax 095-7117322 - email:amp@isoleciclopi.it - www.isoleciclopi.it

Islas Pelagias

Las Islas Pelagias adquirieron el status de área marina protegida en 2002. Las Pelagias son Lampedusa, Linosa y Lampione, un islote rocoso deshabitado. la principal característica de las Pelagias es la presencia en las playas de Lampedusa de la tortuga marina, que ha elegido esta isla para poner sus huevos. Sus transparentes fondos están colonizados por esponjas, turnicados, serpúlidos, madreporarios, briozoos. Es un área con una enorme riqueza de peces: peces limón, dentones, bonitos y caballas. www.isole-pelagie.it

Isla de Ustica

La Isla de Ustica está formada por un área marina protegida ya desde 1986, un auténtico paraíso para los amantes del submarinismo. De origen volcánico, presenta costas recortadas y con muchas ensenadas. Entre las más sugestivas: Cala Sidoti, Cala Santa María y Corruggio. En los fondos pesqueros, se encuentran mújoles, sargos, robalizas, doradas, pulpos, morenas, corvallos, grandes meros que no se asustan cuando alguien se les acerca. Una motonave turística permite a los pasajeros admirar los espléndidos fondos a través de las amplias cristaleras de la quilla. La zona propone algunos recorridos marinos con máscara y aletas, acompañados por guías especializados. Un acuario situado en Punta Spalmatore reproduce el ambiente marino para sensibilizar a los visitantes.

Isola delle Femmine - Capo Gallo

la isla ha sido adquirido el status de área marina protegida en 2002. Está situada en el Golfo de Carini. Mantiene un patrimonio floral de más de 144 especies, y ofrece un refugio a una colonia de gaviotas reales, cormoranes, garzas, martín pescadores. Son interesantes los fondos que rodean la isla: ricos de poseidonias, frondosas gorgonias rojas en las que se ocultan meros y langostas. En los fondos más bajos viven estrellas marinas, caballitos de mar, pulpos, erizos... También la flora subacuática de la isla presenta más de cien especies de algas, y entre ellas la Cystoseira mediterránea.

Las Islas Eolias

Las Islas Eolias, conocidas también como Islas Lipari, han sido decladaras en el año 2000 por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Son un archipiélago de origen volcánico, situado en el mar Tirreno, en la provincia de Messina, al norte de la costa siciliana. En ellas hay 2 volcanes activos: Estrómboli, el más famoso por sus continuas erupciones, y Vulcano. También se dan diversos fenómenos de vulcanismo en la mayor parte de las islas, como fumarolas y fuentes de agua caliente que alcanzan temperaturas increíbles y se utilizan para baños termales, lodos, etc. El archipiélago está formado por las siguientes islas: Lipari, Vulcano, Alicudi, Filicudi y Salina, Panarea con los islotes basálticos de Basiluzzo y Lisca Bianca, y, finalmente, Stromboli con el cercano arrecife de Strombolicchio. Según la mitología griega, las islas reciben su nombre del Dios Eolo, rey de los vientos. Eolo se refugió en estas islas y les dio su nombre, gracias a su fama de domador de los vientos. Las siete islas presentas características completamente distintas, de Panarea, mundana y chic, a Alicudi, virgen y apartada... aunque todas ellas engarzadas en un mismo mar fantástico: Un mar de agua transparente de colores que van del azul cobalto al verde turquesa, con gran riqueza de vida y testimonios del pasado, con enclaves arqueológicos que ocultan restos de naufragios de naves cargadas de tesoros. Los fondos de las islas se extienden hasta los 2000 m de profundad, creando un escenario maravilloso de grutas, arrecifes, montañas sumergidas, paredes rocosas de obsidiana, fondos de piedra pómez blanca, bajíos... que han hecho del archipiélago el destino preferido por los submarinistas, que pueden aquí admirar panoramas submarinos de incomparable belleza. La vida marina de las islas presenta una gran riqueza en todas las especies de peces y de vegetación. Praderas de poseidonias y gorgonias ocultan toda la variedad de fauna marina, crustáceos, moluscos, pescado azul, langostas y en particular, el pez espada y el atún, que abundan en todas las islas. Su alto valor histórico-cultural y naturalista, ha llevado a la Unesco a preservar esta área marina. Las bellezas naturales citadas son un ejemplo válido de cómo el mar de Taormina, y más en general de toda Sicilia, tiene realmente mucho que ofrecer a los turistas. Todo ello alcanza realmente el culmen de la belleza y de la maravilla cuando se une a los monumentos y al bagaje histórico y cultural del lugar que se desea visitar.